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miércoles, 20 de junio de 2012

POCIÓN Nº 25: "El preticante" de Alberto Puyana

Cuando Talamasca, del blog "El cementerio de los libros", se puso en contacto conmigo de parte de Alberto Puyana, ofreciéndome la lectura del libro "El preticante" que él había escrito, no tardé en contestarle afirmativamente, pues me llamó la atención lo que me ofrecía. Y es que, ¿quién puede resistirse a unas cuantas risas y a una obra diferente y original?
Paco Penas, un hombre que nunca está enfermo, tiene que acudir a urgencias del Hospital Puerta de San Pedro y acaba siendo ingresado. A partir de ahí, empezarán las numerosas pruebas para determinar qué le ocurre, pero este proceso estará cargado de sobresaltos, a lo que ayudará también el hecho de tener dos compañeros de habitación tan peculiares como Basilio y Zé Manué (er Chori). Esta es la historia de las aventuras y desventuras de Paco Penas en un hospital de la costa gaditana...
El libro comienza con un prólogo de la escritora Lola Montalvo, en el que nos presenta la obra y nos dice a grandes rasgos lo que vamos a encontrarnos en ella, aderezado también con sus impresiones tras leer la novela.

Tras esto, el propio autor se presenta y nos cuenta cómo surgió la historia en su blog "El preticante", cómo llegó a convertirse a novela y con qué fin y además, qué significa el título del libro.

Todo empieza cuando un enfermero le relata a tres estudiantes de tercer curso una historia para aleccionarles y hacerles ver que para aprender bien deben saber hacer desde hacer un simple análisis de sangre o un electro hasta técnicas más complicadas y todas ellas tienen la misma importancia en el desempeño de su labor.
Paco Penas es un hombre cualquiera. Padre de familia, trabaja en una refinería y es bonachón y de buen carácter. Lo que no sabe es que, a raíz de su ingreso en el Hospital Puerta de San Pedro por una fiebre que persiste, su apacible vida se pondrá patas arriba.

Compartirá la habitación de Medicina Interna nº 305 de la tercera planta del Hospital con el anciano Basilio y con un andaluz muy despierto y vivaracho llamado José Manuel, al que todos llaman "El Chori", personaje muy peculiar y que provocará más de un enredo y momento divertido.

Paco Penas sufre un cúmulo de penalidades, tanto, que pareciese que le han echado un mal de ojo porque. A parte de que su estancia en el hospital se alarga más de la cuenta, padece varios percances, casi todos por culpa de "El Chori". El pobre Francisco sufrirá de insomnio, se verá humillado, le cambiará el humor, se sentirá incomprendido, cargará con diagnósticos imposibles y todas las pruebas médicas habidas y por haber e incluso notará mermada su identidad cuando se vea reducido a un número.
¿Qué decir de "El Chori"?  Con un desparpajo andaluz que tumbaría al más pintado y un don con las manos que le hará montar negocio en el hospital, nos ofrecerá situaciones para dejarnos con la boca abierta. Se suceden momentos dramáticos y divertidos, que provocarán más de un lágrima... de risa. Situaciones basadas en hechos reales las más de las veces, pero llevadas a la exageración con el afán de entretener.

Se muestra en la novela el ambiente hospitalario, el estrés del equipo médico, las manías y los vicios de unos y otros, la bendita importancia del timbre en las habitaciones, la atención en urgencias, las situaciones a las que los enfermeros y médicos han de someterse día a día y cómo las desenvuelven, todo ello contado con un humor inteligente y desde un punto de vista irónico y crítico.
Y el final... perfecto para el tono de la historia y en el que Paco y José Manuel sufrirán algún que otro cambio en su vida. No os puedo contar más.

Los personajes están muy bien construidos, son muy vivos, muy reales y en cuanto a la ambientación, es perfecta (se nota que aquí Alberto se mueve como pez en el agua). Si hay algún tecnicismo, es mínimo, en ocasiones muy contadas, se entiende de sobra y está utilizado adrede, para dar bombo y platillo a algún personaje concreto con alardes de entendido. No hay capítulos, sino que es todo un único texto.

Se habla de fallos y aciertos, meteduras de pata, situaciones más cómicas o más dramáticas, pero todas con un punto, con un doble sentido y una enseñanza, capaz de levantar sonrisas y de paso alguna escama.

Podéis imaginarme a la 1:30 de la mañana, después de llevar ya unas diecisiete horas en pie, pero arrellanada en mi sofá sin poder dejar de leer ni de reír, contagiando mi risa a quién en ese momento estaba allí conmigo, que empezó a reírse también pero sin saber de qué. Risas a dúo por culpa de "El preticante" a riesgo de ser abroncados por algún vecino.

Momentos así son los que podréis disfrutar si leéis esta novela de Alberto Puyana, que os animo a no perderos.

Alberto Puyana es, además de enfermero, bloggero y ahora escritor. Su andadura con las letras se inició cuando creó el blog "El preticante", que ha ido alimentando a lo largo de los años con varias anécdotas divertidas e interesantes relacionadas con el mundo de la enfermería. Tras más de dos años contando en él sus historias, decidió, animado por dos compañeros de trabajo, convertirlo en novela seleccionando aquellas entradas que más le habían gustado.

En él sigue contándonos peripecias del pobre Paco Penas (qué bien le viene el apellido), así que si queréis saber de qué pie cojea, no tenéis más que pasaros por su blog. Prometo que el pinchazo no dolerá. 

jueves, 14 de junio de 2012

PRESENTACIÓN de "El preticante" de Alberto Puyana

No descubro nada nuevo si digo que la Seguridad Social está saturada y esto desemboca, en ocasiones, en engorrosas situaciones que nos hacen vivir más de una anécdota y más de una larga espera. Conviven los buenos profesionales con aquellos que están perdidos en el mundo de la medicina y te someten a pruebas que no sabes muy bien de dónde salen y que te hacen ponerte más enfermo aún de lo que estás, porque cuando empezamos a oír hablar de posibles diagnósticos, a todos nos comienza a dar vueltas la cabeza. El personal sanitario está sometido a una presión y un estrés constante y, sobre todo esto, en un tono de humor ácido y con deje de crítica, nos habla Alberto Puyana, con afán de sacarnos unas cuantas carcajadas, en su novela "El Preticante", publicada en Bubok. Yo acabé de leerlo ayer mismo y en breves os traerá la reseña.

Paco Penas, un humilde trabajador de la Refinería de La Línea de la Concepción, es ingresado en el viejo Hospital Puerta de San Pedro de la misma localidad. Allí descubrirá (con la inestimable "ayuda" de sus compañeros de habitación y de un personal sanitario y no sanitario muy particular) que en un centro hospitalario no todo es paz, tranquilidad y armonía...

Alberto Puyana Domínguez es enfermero de profesión. En 2008 creó el blog "El preticante", dedicado a la enfermería, pero no en su parte científica, sino que lo que mostraba en él era la parte de frustración profesional, las condiciones en que se trabaja en los centros sanitarios y los vicios y malos comportamientos de esta profesión. Animado por dos compañeros de trabajo, que le sugirieron que novelase lo que aparecía en dicho blog, escribió este libro.
Tiene también una obra breve de poesía titulada "La cautiva esperanza".

¿Queréis conocer a Alberto Puyana y esta entretenida novela? La presentación tendrá lugar el viernes 15 de Junio en el Salón de actos de la "Clínica Universal" (Pasaje Universal S/N) en La Línea de la Concepción (Cádiz) a las 20:00 h. Acompañarán al autor Don Rafael Campos (Presidente del Excmo, Colegio Oficial de Enfermería de Cádiz), Andoni Carrión (enfermero y blogger de "La Comisión Gestora") y Lola Montalvo (escritora y enfermera, que además prologa "El Preticante").

Yo no podré estar allí, pero mi ahijada Talamasca sí y seguro que luego os lo cuenta en su blog.
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